Turismo y educación: Los beneficios de estudiar en el extranjero

Viajar y estudiar es un combo cada vez más popular. La afirmación que inaugura este repaso no es una mera presunción; en rigor, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) aseguró que en el mundo hay cerca de 4.5 millones de estudiantes cursando una carrera universitaria en un país que no es el suyo. Y esta cifra no incluye a los muchos que cursan carreras breves, cursos de idiomas o de diverso tipo en el extranjero. De acuerdo al mencionado organismo, los países más elegidos por los estudiantes-viajeros son Suiza, Australia, Nueva Zelanda, Austria y el Reino Unido. Como veremos más adelante, en países como la Argentina la tendencia también se evidencia, particularmente en carreras y cursos breves.

¿Cuáles son los beneficios de estudiar en el extranjero? El primer punto es evidente, el hecho de que la educación no es, en tal caso, sinónimo de sedentarismo. Esta elección permite cursar carreras y obtener títulos, al mismo tiempo conociendo nuevos destinos del mundo, dejando tiempo para el turismo. Por lo demás, expertos del mercado laboral señalan que los empleadores estiman que un postulante haya estudiado y/o trabajado en el extranjero, puesto que esto es un indicador de su capacidad para trabajar en equipos multinacionales, vincularse con personas que tienen otras costumbres; esto sin mencionar cuánto se valora el conocimiento de idiomas.

En tanto, uno de los grandes beneficios de estudiar en el exterior aparece en instancias posteriores, al momento de postularse para un trabajo. Haber vivido en el extranjero es una muestra de capacidad de adaptación, de flexibilidad y de apertura, variables que siempre son valoradas en el ámbito profesional y/o laboral.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que estudiar en un país que no es propio no es sinónimo de larguísimas estadías. Por ejemplo, los cursos de inyección electrónica que se describen en el enlace tienen una duración de un año, un lapso que puede resultar ideal para muchos estudiantes. Otro caso es el de los cursos de idiomas, que pueden ser realizados en períodos cortos de tiempo para continuar el viaje en otros destinos del mundo o simplemente regresar al país de origen.

Por supuesto que al optar por estudiar en un país del extranjero hay que tener en cuenta un buen número de aspectos. Uno de los primarios es la autosuficiencia: vivir lejos de casa y de todos nuestros conocidos implica muchos desafíos que hay que estar dispuestos a afrontar. Pues no se trata de turismo clásico, sino de una variante del turismo que se asemeja en gran medida a vivir a tiempo completo en un país del extranjero. Por lo demás, es importante estar al tanto de los requisitos y trámites que hay que realizar en estos casos, y analizar las propuestas de diversos centros de estudio alrededor del mundo.

El ejemplo antes mencionado, el curso que se dicta en el Instituto Técnico de Motores (ITM) es un buen caso para dar cuenta de que esta modalidad también es popular en la Argentina y no sólo en los países antes mencionados. Una buena parte de los estudiantes son extranjeros, estadística que se replica con mayor fuerza en centros de cursos breves más que en los claustros académicos en donde se cursan carreras de largo plazo.